Un grupo de escolares limpiando la nieve de la carretera del Angliru es el mayor ejemplo de que llega una juventud muy preparada y responsable, que no duda en ponerse manos a la obra donde los adultos fallamos.
El caso ocurrió hoy sábado por la tarde. Cuando bajaba del Aramo, observo con sorpresa, como un grupo de seis niños limpiaban la carretera de nieve a la altura de la Cueña Les Cabres, para que pudiesen pasar los vehículos. Había muchos coches allí, pero sólo a ese grupo de niños, que ya habían venido la semana anterior y no pudieron pasar, se les ocurrió la idea de volver con herramienta y limpiar la calzada.
La lección que dieron esos niños es mayúscula, me hizo sentir vergüenza, como riosano, de que tengan que venir unos niños de otro lugar a limpiarnos de nieve la carretera de nuesto "Olimpo del ciclismo". Un Concejo como el nuestro que dice potenciar el turismo, que un par de Kilómetros más abajo, derrocha millones de euros, no puede permitirse tener la carretera cortada por la nieve a estas alturas mientras nuestros visitantes tienen que darse la vuelta y marcharse sin poder subir al Angliru.
En fin, me quedo con la lección que me dieron estos niños, me alegraron el día





